LA TIERRA Y SU WAM
“La Tierra gritó, su wam (la ‘firma’ musical del alma) impregnó todos los niveles de conciencia del Cosmos. La música de la Tierra sonó en los cielos, sin perturbación alguna, pues ninguna civilización indígena avanzada había arraigado jamás en su tierra virgen. No existía ni el zumbido ni la electricidad estática que ahora resuena desde Gaia. Sólo existían las armonías superiores de sus frecuencias vibratorias resonantes y el latido seguro, constante de su corazón.”
(Cori, Patricia, “!Basta de Secretos¡ !Basta de Mentiras¡”, Editorial Sirio, 2001, página 30)
¿Has escuchado ese wam en alguna parte? ¿Algún instrumento te recuerda ese wam?
No sé, si estarás de acuerdo conmigo, pero para mí ese sonido me lo recuerda el didgeridoo y en el latir de su corazón, el tambor. Quizás sea, por ello que provocan sanación en los seres humanos; debe ser porque recordamos cuando Gaia aceptó recibirnos como sus hijos e hijas.
Debe ser que aquellos sonidos, nos conecta a nuestra Madre Tierra, de la misma forma como los niños deben estar conectados a sus madres. Nosotros como pequeños aún debemos sentirnos amados y protegidos por ella. Aquellos sonido, nos recuerdan la conexión que hemos perdido por la vida “civilizada” que vivimos, esa vida que enferma, rápida y lejos de la Naturaleza. Debemos volver a la Naturaleza para sanarnos y el wam nos recuerda la verdadera vida que deberíamos vivir.
Te invito a tocar el didgeridoo o tambor, te invito a conectarte con la Madre Tierra, pues tu crecimiento y evolución van junto con ella. No es olvidarla y abandonarla como quieren hacernos creer, sino que es quedarse en el maravilloso planeta Tierra, conectarse con nuestra Madre, y por supuesto, amar toda la Creación.
La Tierra es el Chakra Quinto del Sistema Solar, de allí su bella melodía.



